miércoles, 25 de abril de 2012

UN CUENTO DE NIÑOS Y NIÑAS

—No es que tenga nada en contra de la Primavera, —dijo el Señor Invierno mientras recogía sus cosas—. Y me entristece mucho no poderla ver.

La Primavera llegó un día, se despertó y estiró los brazos, bostezando. ¡Oahhhhhh!

Se sacudió todas las ramas, todas las hojas, todas las flores para quitarse el frío, la nieve y el hielo que aún le quedaba encima.

El Señor Invierno había hecho ya las maletas y marchó cabizbajo por no poder despedirse.

Unos dicen que se fue hasta Argentina. Otros, que se marchó al Polo Sur. Otros aseguran que el Invierno se refugió en un congelador. Pero nosotros sabemos que está en el Polo Norte, viviendo en el tejado rojo de una casita de hielo.

Mientras tanto, un dinosaurio se despertó. Y vio a la Primavera desperezándose. Vio cómo los colores iban apareciendo: primero el verde, después el rojo, también el azul y todos los que os podáis imaginar.

Sin embargo, la Primavera estaba triste: no había podido despedirse del Invierno.

Así que Dino fue en busca de sus amigos: la mariposa, la jirafa y el cisne. Y juntos fueron en busca del Invierno para llevar el mensaje de la Primavera: "El próximo año, llegaré un poco antes para poder verte. Espérame".

Entre todos los amigos llevaron el mensaje al Polo Norte.

Y es así que todos los años la Primavera se adelanta un poco para poder ver al Invierno. Y el Invierno se queda un poquito más, para poder despedirse de su amiga Primavera.

¿Acaso no os habíais dado cuenta?

Y colorín colorado, este microrrelato hecho cuento, se ha terminado.


¿Qué os parece? Este podría ser el resultado de nuestra macrosesión de hoy. ¡Esperamos vuestros comentarios!

3 comentarios:

  1. Pues que quieres que te diga, me he quedado algo frio...

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    1. Espero que haya sido por la temática :)

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  2. Dice Nora que este año el Invierno tiene muchas cosas que recoger...

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