miércoles, 27 de marzo de 2013

EL REY POLO

Erase una vez un rey llamado Polo, que vivía en un iglú-castillo que se encontraba muy lejos de España, nuestro país.
El rey Polo era muy grande, tenía todas las partes de su cuerpo muy fuertes y lo más importante era de hielo, por eso, le encantaba el frío, y su estación favorita era el invierno.
El rey Polo, a veces lloraba porque era un poco llorica y sobretodo no paraba de llorar,  cuando salía el sol. Aunque le gustaban los pájaros, casi nunca los veía porque donde él vivía hacía mucho frío y los pájaros no podían vivir porque se quedaban helados.
El rey Polo tenía una mascota. Se trataba de un dragón  de color azul, que vivía fuera de su castillo.  El dragón azul siempre le llevaba a sitios donde no había sol.  Polo le engachaba a una carroza de madera y de hielo y el dragón volaba por todo el cielo muy alto y muy deprisa.
Un día, el rey Polo se despertó y vio que se estaba derritiendo y además oía pájaros muy cerca. Entonces supo que estaba brillando el sol y que podía desaparecer.
Cogió rápidamente a su dragón azul y entonces le pidió que le llevase a otro sitio, por lo menos al polo Sur, para dejar de derretirse.
Por fin llegaron a un lugar heladísimo  y el rey Polo se puso muy contento.  Después de dejar de llorar y pensar mucho, decidió hacerse un iglú- castillo en aquel lugar, para cuando en su país hiciese sol, pudiese irse allí a vivir.
Estaba emocionado, por fin podía dejar de llorar, con la idea tan estupenda que había tenido. Decidió también hacer pájaros de hielo que le acompañasen siempre y pudieran vivir dentro de su castillo-iglú con él.
Desde entonces Polo vive feliz, siempre donde hace frío y es invierno
Y colorín , colorado esta historia, del micro de invierno , ha terminado
 Esta historia ha sido inventada por los niños y niñas de tercero de infantil del colegio Francisco Argos.


6 comentarios:

  1. Hola a todos, hacía ya mucho tiempo que no escribíais micros y ya lo echaba de menos.
    Me ENCANTA la historia del Rey Polo, y a mi hijo Iván también.
    Seguid haciendo estas historias tan bonitas.

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